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La Ballena: Violencia gordofóbica hecha película



El día 9 de febrero del 2023, el director Aron Aronofski estrenó la película “The Whale” (en español, “La Ballena”), protagonizada por el actor Brendan Fraiser, a quien vimos ausentado de los cines durante aproximadamente 10 años. Aunque la crítica cinematográfica y el público en general le brindó millones de alabanzas a la actuación de su personaje principal, no deja de ser una película aberrante que propicia la discriminación para las personas gordas y que perpetúa de manera peligrosa la gordofobia en el mundo.


A pesar de que sabemos que durante la película se hace referencia a la novela de Moby Dick y que, para la mayoría los espectadores fanáticos, resultó ser suficiente justificación para el título de la película, la realidad es que es innegable que el nombre hace referencia al cuerpo del protagonista.


Este momento podemos identificarlo mejor al darnos cuenta que Charlie (Brendan Fraiser) recita fragmentos de Moby Dick en momentos en los que se siente mal o cree que va a morir (por su gordura, según sugiere la película en más de una ocasión). Las escenas que decide mostrar el director hacen alusión a que, en efecto, Charlie ES LA BALLENA.


Sabemos de sobra que, durante años, al pensar en los apodos que se le han asignado a las personas gordas, sobre todo asociándoles a animales como los hipopótamos, las vacas, los cerdos y por supuesto, las ballenas, nos damos cuenta que esta no es una nueva mirada a los cuerpos gordos; es más de lo mismo; es, una vez más, una forma de deshumanizar a las personas gordas comparándoles con animales (desde una mirada sumamente especista, por supuesto).


¿Dónde está la empatía a las personas gordas que esta película tanto promueve? No parece mucha, empezando por el título.


"Al 'humanizar' a Charlie, [el director] parece querer repugnar al espectador para que podamos darnos unas palmadas en la espalda por encontrar al hombre dentro del monstruo. ¿Eso es empatía o lástima?" (Schulman, 2022)

Ahora bien, si a los creadores y directores de esta película les importaran tanto las personas gordas, ¿por qué no nos involucraron en la película? ¿por qué no nos eligieron para protagonizarla? ¿por qué no se asesoraron con activistas gordxs para contar esta historia? Ni el director, ni el escritor ni ninguno de lxs intérpretes en la película son personas gordas como la que retratan en la película (ni siquiera el protagonista, porque si lo fuera, no hubieran usado prostéticos). No se asesoraron a la hora de crear la película con personas que tengan el cuerpo que intentaron representar. No dirigen la conversación hacia el activismo gordo que ha existido desde la década de 1960 ni sugieren aprender realmente lo que es ser una persona gorda.


De hecho, la película está inspirada en la historia del escritor, quien engordó por un periodo de tiempo y se dio cuenta de que terminar como Charlie era su peor miedo. Ahora quiere advertirnos a todxs, de una manera violenta, qué pasará si no adelgazamos.

No busca generar empatía. Busca generar desagrado y miedo con base en un constante argumento denigrante y discriminatorio.


Para el momento en el que se produjo la obra, en 2012, Hunter había bajado "las últimas libras que había estado cargando", dijo [el autor]. "Cuando había perdido el peso, me sorprendió cuánto más amable era la gente en general (...). Y los hombres gay, debo decir. Fue muy, muy impactante." La "obxsidad" de Charlie nació de la experiencia de vida de Hunter, pero también de su especulación del peor de los casos. “¿Qué sería de mí si no hubiera doblado esa esquina? ¿Si no tuviera el sistema de apoyo? Estaba mirando la forma en que estaba aumentando de peso en ese entonces y lo rápido que estaba sucediendo, pensé, 'Este podría haber sido yo' ". (Schulman, 2022)

Pongamos ahora la siguiente pregunta sobre la mesa: ¿por qué Charlie decidía no ir al hospital? Aunque en la película dicen varias veces que la razón por la que Charlie no atendía su salud en un hospital era un tema económico, quienes hacemos activismo gordo sabemos que eso no es toda la verdad.


Las personas gordas, en realidad, evitan ir a los hospitales por la violencia que viven en los consultorios médicos todos los días. La gordofobia médica es un problema real y persistente, en el que se humilla y agrede a las personas gordas, además de que no se tiene la atención adecuada.1


La mayoría de los hospitales no tiene batas, sillas de ruedas, básculas, baumanómetros y otros instrumentos para proveer servicios de salud adecuados para las personas gordas. De hecho, casi siempre la única recomendación que recibirá alguien como Charlie es perder peso (ya sea a través de una cirugía que pone en riesgo su vida o una dieta que no funciona porque ninguna dieta funciona) lo cual no resolverá su problema ni a corto ni a largo plazo.


Charlie no quiere perder su tiempo yendo a un hospital para ser violentado, y esta es una experiencia común para las personas gordas.


Podemos incluir ahora el siguiente cuestionamiento: ¿cambiaría algo en la película si Charlie no fuera gordo? Muy seguramente, todo; y esto nos demuestra que la película, en realidad, no se centra en la relación con su hija ni ninguno de los otros temas que se tocan en la trama, es pura y mera gordofobia en toda la película.


En primer lugar, si Charlie no fuera gordo, la percepción de que él vive en ese cuerpo y en esa situación no nos parecería una "decisión de no mejorar." Por ejemplo, si Charlie solo tuviera una enfermedad terminal como el cáncer, no pensaríamos que él puede "salvarse" si tan solo "le importara su familia."


En segundo lugar, probablemente la película no hubiera sido tan popular. El morbo que genera ver a personas gordas sufrir ha sido el gancho de venta para otras producciones antes (como "Kilos Mortales" o "La vida con 300 kilos") y lo es en este caso también. Si Charlie, de nuevo, solo hubiera tenido una enfermedad terminal y no hubiera sido gordo, la película habría sido bastante promedio (ya hemos visto muchas del estilo, como "La decisión más difícil" o "Bajo la misma estrella").


Por último, si Charlie no fuera gordo, no hubiéramos soportado ver la violencia con la que todas las personas se dirigían al protagonista. La forma en la que su hija se dirige a él, o las burlas por parte de sus alumnxs no hubieran existido si él solo tuviera una enfermedad terminal. Añadir la gordura es lo que hace que la violencia sea permitida y que pase desapercibida por muchxs (de hecho, en la sala de cine en donde yo la vi, sacó varias risas).


La gordura en esta película no es más que un recurso para justificar la violencia.


De la misma forma, ¿realmente importa la salud mental de Charlie? Durante la película, vemos a la gordura de Charlie como una representación del declive en su salud emocional. Desafortunadamente, esta narrativa es muy común porque se cree y se defiende que el peso es la raíz de los problemas de salud mental. Seguir propagando esta idea solo daña a las personas gordas, porque realmente la gordura nunca es la raíz de problemas salud mental como tal.


La violencia gordofóbica y la falta de atención médica de calidad son algunas de las verdaderas causantes de que las personas gordas tengan problemas de salud mental (de hecho, esta película ha dañado la salud mental de las personas gordas, empezando por mí y por muchxs de mis consultantes).2


La narrativa de la película pone en primer plano el peso de Charlie y en segundo lugar su salud mental (como hacen muchxs profesionales de la salud). La realidad es que la vida de Charlie se vería beneficiada de atención psicológica o psiquiátrica aún si su peso no cambiara ni un gramo.


Sabiendo esto, ¿deberíamos felicitar al escritor por una "mirada nueva" a la gordura? Por supuesto que no. De hecho, en esta película no hay ninguna nueva mirada.


No es nuevo representar a una persona gorda que "se va a morir por gorda."


No es nuevo que se crea que una persona gorda "la pasa mal" pero que es su responsabilidad resolverlo.


No es nuevo escuchar que la persona gorda "se dejó ir" o pudo haber "enderezado su camino" antes.


No es nuevo que se represente a una persona gorda como la causante del dolor de sus amigxs y familiares.


No es nuevo que se haga burla de los apoyos que una persona gorda puede necesitar para tener una vida independiente (muy capacitista esta parte, por cierto).


El escritor no puede tener una "mirada nueva" a la gordura porque no es una persona gorda y nunca ha tenido que vivir lo que vive Charlie. El hecho de que tampoco se haya asesorado con personas gordas nos dice que, de hecho, no le interesa tener una mirada nueva.


"[Esta película] es un intento extraño de usar la existencia de alguien como yo para hacer que las personas que NO SON como yo se sientan mejor sobre no ser como yo." (Guy Branum, 2022).

Entonces, ¿por qué creemos que nada de esto importa por ser el "gran regreso" de Brendan Fraser? Algunas personas me han dicho que esta película vale la pena solo por el actor protagónico, y la realidad es que esta película es violenta y dañina para las personas gordas sin importar quién sea Brendan Fraser.


Por su actuación caricaturizada de una realidad que no ha vivido ni de cerca, Fraser está nominado a más de 50 premios en diferentes eventos, sin mencionar el número de premios que hay para quienes hicieron los prostéticos.


Además, la justificación de que él ha sufrido alguna vez por su salud mental (aunque es muy triste y todxs merecemos sanar) no justifica lo que pasó en esta película. Desafortunadamente, él y todxs lxs que participaron en esta producción siguen construyendo una imagen de las personas gordas que lxs activistas estamos intentando eliminar y que sigue dañando a nuestra comunidad todos los días. Tenemos que entender que la industria cinematográfica es de las más rentables en el mundo, y que nada de esto ocurrió por el bien de las personas gordas.


Entendemos que la gordofobia del mundo no cae en los hombros de una sola persona, y que Brendan Fraser probablemente no sabía que dañaría tanto a las personas con esta representación. Aún así, tenemos que hacerlo mejor.


Por último, ¿podríamos decir que somos más empáticxs con las personas (gordas) después de ver esta película? Yo creo que no. ¿Creemos que alguna de las personas que vea la película buscará a activistas gordxs al salir del cine? ¿O creemos que trabajará por políticas públicas en beneficio de las personas gordas? ¿Entenderán los enormes errores cometidos en esta producción? No lo creo.


Escrito por Ana Paula Molina

 

1 Phelan SM, Burgess DJ, Yeazel MW, Hellerstedt WL, Griffin JM, van Ryn M. Impact of weight bias and stigma on quality of care and outcomes for patients with obesity. Obes Rev. 2015 Apr;16(4):319-26. doi: 10.1111/obr.12266. Epub 2015 Mar 5. PMID: 25752756; PMCID: PMC4381543.

2 Abrams, Z. (2022, March 1). The burden of weight stigma. Monitor on Psychology, 53(2).

3 Schulman, M. (2002, December 7). About Brendan Fraser’s Fat Suit in “The Whale”. The New Yorker.

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